La deslocalización, el proceso por el cual las empresas trasladan sus centros de producción a otros lugares para abaratar costes, es una de las causas de la mayoría de las problemáticas del sector textil.

Esto, por una parte, fomenta la desigualdad entre unos países y otros ya que los ricos se favorecen a base de explotar a los subdesarrollados. Los focos de fábricas textiles: China, Bangladesh, Marruecos… se ven perjudicados en muchos aspectos por el constante crecimiento de la industria y la exigencia de cada vez más productos.

El consumo abusivo de los países europeos y Norteamérica oculta detrás de cada prenda una realidad que implica contaminación, malas condiciones laborales, enfermedades, países en los que el estado de bienestar no se encuentra si quiera en su vocabulario y de los cuales nos aprovechamos.

Debemos de tener en cuenta las grandes cantidades de materias primas usadas para fabricar una sola prenda. Visibilizar los alarmantes requerimientos naturales es una forma de destapar el problema, por este motivo las empresas suelen ofrecer escasa información sobre sus políticas. Además, hay muchas alternativas que acaban siendo igual de dañinas y en algunos casos sirven de etiqueta sostenible cuando en realidad no lo son.

Es de vital importancia mantenerse informado y contrastar la información antes de actuar. Por desgracia, para la mayoría de la población estar informado no evita seguir actuando de la misma forma. Esta hipocresía popular de continuar con un hábito aun conociendo lo perjudicial que es, está llevando al límite nuestros recursos naturales.

Trasladar el problema solo ha distorsionado la información. Los verdaderos fashion victims son las personas que se encuentran detrás de lo que compramos, quienes beben de ríos del color de la temporada y quienes trabajan sin protección ni derechos entre productos químicos.

En conclusión, consumir sostenible es una buena opción, pero tiene que ir de la mano de un consumo responsable, cambiando el ritmo frenético de las temporadas y las modas y basándose en lo duradero, lo justo y lo local. En Eutopia Vintage apostamos por una moda circular y respetuosa, dándole una segunda vida a todas esas prendas que han requerido tantos recursos naturales.

(Si os interesa informaros sobre el enorme impacto de la moda en la salud y el medio ambiente os recomendamos este artículo: Martín-Sosa S. El verdadero precio de la ropa.8 de mayo de 2018 Ctxt.es)